El club anuncia un acuerdo con el centrocampista, de 33 años, en el que el jugador podrá decidir su futuro al final de cada curso. "Mejor que aquí, en ningún sitio", resuelve.
Durante el último año, Andrés Iniesta, de 33 años, deslizaba que no tenía claro su futuro, que por primera vez en su carrera asumía sensaciones e impresiones que no había conocido antes porque era indispensable para el Barcelona. Ocurrió que con Luis Enrique perdió un poco de peso en el equipo –no en los partidos importantes pero sí en la acumulación de minutos- y entendía que no quería jugar solo los tramos finales de los partidos como revulsivo sino que pretendía seguir siendo el compositor de los últimos metros, el futbolista que salvaguardara el estilo azulgrana. Así ha sido con Ernesto Valverde en el banquillo y ahora llega su renovación con el Barcelona. “Club y jugador han llegado a un acuerdo de renovación del contrato de por vida”, reflejaba el comunicado oficial. O, lo que es lo mismo: Iniesta podrá decidir si sigue en el club al final de cada temporada. “Es algo que no tiene precio”, resolvió el de Fuentealbilla, “y es brutal e increíble el sentimiento de orgullo que siento”.La comunicación de la prolongación del contrato llega en días turbulentos, ahora que se critica la decisión presidencial de jugar el domingo pasado a puerta cerrada ante Las Palmas por la situación social. “Teníamos claro que renovaría cuando quisiera”, explican desde el Barcelona; “es un jugador que se ha ganado la posibilidad de decidir su futuro”. Y eso ha hecho Iniesta, que se convertirá en un one-club man [futbolista que disputa toda su carrera en un mismo club]. “Mejor que aquí no puedo estar en ningún sitio”, convino.
Con Valverde en el banco, Iniesta ha recuperado la titularidad por decreto, lejos de las rotaciones impuestas por Luis Enrique. Y, sintiéndose importante, Iniesta ya tiene claro que solo quiere vestir de azulgrana. “Quería sumar, ser importante, tener trascendencia en el equipo. Ojalá sea por mucho tiempo”, expuso, al tiempo que negó saber qué hará cuando cuelgue las botas, por más que sí intuye que seguirá cerca del balón. “Mi presente es el fútbol y cuidarme para alargarlo lo máximo posible, aunque el tiempo corre en mi contra porque cuanto más tiempo pase antes me quitaré las botas”, reflexionó.
Se congratula el barcelonismo con la renovación de su guardián del estilo. “Siempre digo a los jóvenes que se fijen en él, no solo por su manera de jugar sino también por su manera de ser”, argumentó Bartomeu. “Me estaba dando un escalofrío al pensar que llegué con 12 años… Pero con esta decisión, el club me hace entender que confían en la humildad y honestidad de uno, en la persona”. Pero él quiere la pelota como siempre la quiso. “Detrás de esta renovación hay muchísimos años y sacrificios, por eso me llena de orgullo dar un paso más junto a mi club. Y desde ahora mi único pensamiento es disfrutar en el campo, estar bien. Espero una segunda juventud”. Y remató: “Vine para ser un gran deportista y una gran persona, y lo que valora la gente es por lo que he hecho y lo que transmito”. El Barça, también.

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